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Tiempo

El otro día hablábamos mi jefe y yo de las fiestas del barrio.Son en septiembre y recuerdo que las del año pasado no fueron muy exitosas.Es verdad que cortaron un par de calles y los bares de tapas aprovecharon para sacar aún más mesas a la terraza y forrarse,porque se llenaron.Y que hacía muy buena temperatura y yo estaba recién conociendo a la que ahora es una gran amiga,Fany.
Recuerdo que llevaba 3 meses trabajando en el Telepizza y que una noche,saliendo de trabajar,pasé por el centro de las fiestas volviendo a casa y apenas había gente.
La cuestión es que quedan apenas dos meses y poco para que se repitan y no me puedo creer que ya haya pasado casi un año desde entonces.Siempre me habían dicho que a partir de los 20 el tiempo volaba y cormpruebo en mis propias carnes que es una verdad como un templo,porque los días se me queman entre los dedos y apenas si tengo tiempo a reaccionar sobre todo lo que ha pasado.
Y como siempre que pienso en estas cosas,siento que no hago nada,que se me van los días y no hago nada con mi vida,todos los días igual.Supongo que es mi culpa,que debería esforzarme más por hacer de ella lo que me gustaría,aunque también es verdad que este año intento aprovechar todos los momentos que se me presentan para vivir,aunque no siempre lo consiga.
Tengo un propósito,que es dejar de dormir tanto y dedicar ese tiempo a algo más provechoso.No quiero llegar a abuela y pensar que nada de lo que he hecho,o casi nada,ha significado algo realmente para mí.No quiero que siga pasando el tiempo y siempre recuerde con nostalgia momentos que cuando los vivía no me parecían especiales.
También a veces me pregunto si no soy demasiado exigente y espero demasiado de mi vida.¿Qué son esas cosas que espero vivir y que deben llenarme?¿las he definido bien?¿las cosas que me llenan no son al fin y al cabo las que llenan a todo el mundo,esas cosas sencillas que finalmente hacen todos o casi todos:encontrar un gran trabajo,casarse y tener hijos?
Bueno,ya estoy embrollándome demasiado.Me espera el gimnasio con 3/4 de hora de ejercicio físico y que me promete un rato de olvido y de refrescar mi mente. Seguro que salgo como nueva ^^
Verano

He recibido quejas sobre mi último post.Parece que es demasiado negativo,o demasiado triste.No ha gustado.
La verdad es que no escribo aquí para que a la gente le guste o le deje de gustar,escribo aquí para que me conozcan un poco más y porque me sirve de desahogo en algunas ocasiones.
Mi anterior post tenía esas dos finalidades.Es verdad que tengo una visión un poco negativa del mundo y sin embargo creo en la buena fe de la gente y en que las cosas pueden mejorar.Quizá me autoengaño pero sería muy triste vivir pensando que las cosas son feas y lo serán siempre.
Ahora mis aspiraciones son sencillas: dejar de estar blanca como un lavabo,esperar a que terminen las obras en mi casa y disfrutarla,hacer todo lo que me haga feliz en este verano extraño que estoy teniendo.Porque es un verano raro.No tiene nada que ver con los otros veranos anteriores.
Sólo quiero pasarlo bien,sentirme llena.Sólo eso.Qué sencillo y a la vez,que complicado.
Necesito más noches de tapas en terrazas,más noches hermosas en compañía de gente agradable y sentir que tengo todo el tiempo del mundo para dedicármelo a mí misma.
Necesito más atardeceres en la playa,más viajes por tierras que aún desconozco,más tiempo con mi familia,más tiempo con la gente a la que quiero más que a nada.
No pido tanto,creo yo.
Pérez-Reverte

Tengo un escritor favorito.No soy partidaria de tener escritores,libros,actores o películas favoritas,por la sencilla razón de que hay tantos,que no puede ser que me pueda decantar por uno en concreto.Pero con los escritores tengo una debilidad y es Arturo Pérez Reverte.
Sus libros me transportan fuera de mi vida y se convierten,en un refugio donde mi personalidad adquiere tintes sepia y todo es más cercano,más mágico y yo dejo de sentirme insegura en un mundo donde no sé qué me espera,ni como soy en realidad,ni que voy a hacer con mi vida.
Las veces que le he escuchado hablar,en la tele,en la radio,o en el vivo y directo,aprendo muchísimo y me hace sentir un afán de querer conocer historia y de empaparme de personajes increíbles,vidas llenas de gente especial que yo no había tenido en cuenta.Y me dan ganas de viajar a esos lugares maravillosos que él describe e imaginar,por un momento,que estoy en una época determinada,capaz de ver como era todo en ese momento.
El libro,por ejemplo,de La Piel del Tambor,que me traslada a una Sevilla especial y que hace que ame más aún esa ciudad mágica.O el libro de La Reina del Sur,donde una mujer tiene una fortaleza y entereza que yo sé que jamás tendría y todo ese misterio,esa estoicidad de sus personajes,héroes y vencidos a un tiempo...
Cuando necesito olvidar que mi vida es mediocre,que estoy rodeada de televisión,de días corrientes y sin luz,me sumerjo en uno de sus libros y parece que todo se asemejara a ellos.
Me ha hecho amar el mar,me ha hecho amar aún más a mis libros,mi intimidad y soledad y me ha hecho amar más los pequeños detalles y placeres que muchas veces pasan desapercibidos.
Y me alegro de saber,que siempre,puedo aferrarme a sus libros,como a un salvavidas,cuando lo de mi alrededor se vuelve gris.Son mi refugio.
El coche

Mi mamá,su ex y mis hermanos pequeños se han ido a la playa y han dejado bajo mi responsabilidad a las dos perritas y al canario.Como mi casa está en obras(recordaré este verano siempre por las malditas obras)no puedo tener a tanto animalito en casa,así que voy y vengo del chalé para asegurarme de que tienen comida y de que salen a la calle.Intento pasar todo el tiempo posible allí y ahora que tengo unos días libres voy a aprovechar.
Para que las idas y venidas me sean más ligeras,mi madre me ha dejado las llaves del coche.Hacía siglos que no conducía y le tenía bastante miedo,pero cuando ya he ido y vuelto varias veces,la mayor parte de mi miedo ha desaparecido,aunque prefiero ir en las horas que sé que va a haber poca gente en carretera,porque me pone nerviosa cuando aún se me cala a la entrada de alguna rotonda o cuando acelero cuando el semáforo por fin se ha puesto en verde.Sinceramente,no sé si acabaré traumatizada con el coche,porque a veces,en lugar de quitárseme el miedo,me da más...cosas que pasan.
Ya os diré si sobrevivo :P
Por cierto,no estaría mal conducir un coche como el de la foto,eh?jeje
Verano II

Siempre me ha gustado el verano.Y aunque disfruto de la buena(o mala,según se mire)temperatura y aprovecho la piscina,el sol y las terracitas,este año,el verano no me está emocionando especialmente.
En parte tengo ganas de que llegue el otoño e incluso(esto sí que es una sorpresa para mí teniendo en cuenta el año que he tenido)de empezar las clases y sumergirme en los libros de mi facultad.
Aún no sé que voy a hacer con los exámenes de septiembre,tal y como están las cosas en mi casa con las obras.Claramente no puedo estudiar en casa y no sólo eso,sino que una vez acabadas,tendré que dedicarme con mi madre a quitar todo el polvo que se está acumulando y a ordenar todo y...pffff.Me angustio de solo pensarlo.
Lo cierto es que me siento un poco sola a ratos y que no siento gran emoción por nada y para colmo el calor me está afectando este año más de lo habitual y la migraña se me acentúa y también los bajones de tensión.Y todo eso se ha mezclado con una bajada de autoestima bastante intensa que hacía tiempo que no me encontraba.Quizá años,tantos que vuelvo a sentirme la niña perdida y apocada,insegura y asqueada de mí misma,de cuando tenía 15 y 16 años.
Me suelen gustar los cambios y ahora necesito uno,un cambio hacia mi rutina,sobretodo,creo,a la facultad y hacer un último esfuerzo bien grande para acabar la carrera.Esto me pasa por hablar con mi jefe de mis estudios...yo que no quería pensar,jeje.
Colonias
No recuerdo cuando fue el último año que estuve de colonias con los niños del barrio de Almanjáyar,quizá hace tres o cuatro años...pero sí que me acuerdo muy bien de que me gustaban mucho y de que aunque siempre,cada año,al terminar,renegaba de volver al siguiente,cuando llegaba la fecha,no podía evitar unirme a mis compañeros.
Fueron 4 años de colonias,desde los 18.Y los mejores fueron los dos últimos,que fue cuando comencé a disfrutar de verdad y saber como manejar a esos niños tan especiales.
Ahora se acercan los días en los que solían comenzar y siento mucha nostalgia.Eran dos semanas estupendas.Los primeros días los pasaba un poco estresada y mi cuerpo lo notaba(dolores de cabeza o de espalda),pero luego comenzaba a acostumbrarme y me lo pasaba bomba con ellos.
Aunque la situación en su barrio,en sus casas,era bastante especial y ellos tenían una forma de ser bastante peculiar,finalmente eran niños y estaban encantados de que se preocuparan por ellos,de poder divertirse como niños y de que les diéramos tanto cariño.
Ahora muchos de ellos se habrán hecho mayores o estarán en proceso de serlo(había niños desde los 6 a los 13 o 14 años) y no sé que será de sus vidas.A algunos me los encuentro cada año en la feria y me da alegría verlos y comprobar que crecen muchísimo.Sólo espero que su vida evolucione favorablemente,aunque el ambiente en el que viven no me da muchas esperanzas.
¡Cómo echo de menos esas colonias!a los niños,a mis compañeros,a las evaluaciones de como había ido el día,los juegos en la piscina,su cara de ilusión al llevarles al Aquaola y su mirada agradecida cuando el último día nos despedíamos de ellos.
Eran nuestros niños.
